Sexologa Celia
Sexóloga y Psicóloga de la Universidad de Buenos Aires
Estudios especializados en clínica sexológica (C.E.T.I.S.). Dos diplomaturas universitarias en salud sexual (U.A.I.).
Sexóloga acreditada y miembro de la Sociedad Argentina de Sexualidad Humana. Coach sexual (I.C.P.). Ver más Curriculum

 (54-11) 4791-9781 / 15-5958-1111 - Lic. Celia Laniado (UBA) - Buenos Aires, Argentina

 

PAREJAS AL BORDE  DE LA SEPARACIÓN

La mayoría de las parejas con profundos conflictos juegan con la idea de la separación.
           Generalmente uno o ambos miembros atraviesan una etapa relativamente prolongada de ambivalencias, dudas, ambigüedades y culpas.
            Evalúan una y otra vez  los pro y los contras de la separación y pueden quedar estancadas en ese balance. No invierten aportes positivos en la relación pero tampoco la desmantelan completamente.
            Hay parejas que viven juntas este proceso, otras lo comienzan a vivir cuando uno de los miembros llegó  a la decisión de separarse y el otro recién se “entera”. Para uno de ellos  la relación es “insalvable” y para el otro es “viable”. Tienen que mostrar  o demostrarse la insatisfacción o la importancia del vínculo.
            Comúnmente el miembro que es activo para la separación presenta una visión negativa de la historia de la pareja  y de la relación actual: “desde la luna de miel me dí cuenta que no era para mí”, “mi familia siempre me lo dijo”.
            Esta visión puede estar teñida por la necesidad  de la separación y no tanto por los hechos concretos vividos.
           
Se busca un hilo conductor negativo que valide la separación.

 Existen diversas maneras de resolución de este proceso, voy a enumerar las más comunes:
   
- Dos temas básicos giran en torno a la separación: el económico y los hijos. Estos temas pueden tener un peso determinante para la decisión y es conveniente que así sea, siempre y cuando no exista una tensión que los lleve a la violencia y/o a la enfermedad.
     - Algunas parejas  deciden mantener  el statu-quo con la esperanza que el tiempo solucione lo que ellos sienten que no  pueden.
   
- Otras se proponen alcanzar un logro o aumentar las responsabilidades para salvar la relación: hijos, casa, viajes etc.
    - Es frecuente que miembros insatisfechos encuentren un amor “extra pareja”que los compense del aburrimiento o desgaste  y les de el empujón  para abandonarla.
   
El tercero pone en marcha la decisión de la ruptura.
   Vale la pena reflexionar sobre lo vivido con la pareja: aspectos positivos y gratificantes junto con los negativos y difíciles. Tratar de considerar la relación de pareja en sí misma y no desde la óptica del impredecible tercero.
    La nueva relación tendrá que sobrellevar: el dolor de la ruptura de la anterior relación o la falta de estímulos que se perdieron  ante la inexistencia del “secreto”.

    - Existen los que no se separan porque no pueden lidiar con los sentimientos de pérdida y soledad. Eligen estar solos con el “otro”.
    - Hay miembros que sienten que están completamente insatisfechos y asumen los riesgos de una separación con la esperanza de vivir mejor.
    - Las más afortunadas resuelven la crisis y siguen adelante enriquecidas, aunque no siempre logran resolver el problema, si no que aprenden a vivir con él, resaltando lo positivo de la relación. Saben que tener una pareja armoniosa no es sinónimo de perfección,  pero si que requiere de  una buena predisposición:”querer estar” 
   
Muchas parejas que viven al borde de la separación concurren a terapia individual o de pareja.

 La orientación más conveniente es  TERAPIA DE  PAREJA para que tengan la posibilidad de revisar, modificar y repensar su relación. El pronóstico es incierto pero se han dado a sí mismos y al otro la oportunidad  de clarificar, ampliando la  visión de ambos.        

Lic. Ana María Cirio